miércoles, 25 de enero de 2012


  • De presentadores, animadores y payasos
  • Malentendidos sobre el marketing
Entre las personas que hacen de la conducción de un acto público una profesión hay diferentes especialistas de conformidad con la idoneidad y el estilo con que actúen. Así hay quienes son certificados como presentadores, que son los que exaltan con destreza y comedimiento las motivaciones de una actividad, y a la vez introducen a las figuras y otros elementos que participen en un evento dado. El presentador es propio para actos profesionales, culturales, y también variedades artísticas. En su formato de actuación son calificados como maestr@os de ceremonias.
Todas esas condiciones las han constituidos en sus personas Osvaldo Cepeda y Cepeda, Yaqui Núñez del Risco, Roberto Ángel Salcedo y Zunilda Fondeur (Nueva York), entre otras meritorias figuras dominicanas.
 En cambio el animador es quien con desbordado entusiasmo, apasionamiento, y hasta con ditirambos presenta un espectáculo y sus valores. Espectáculo que tanto podría ser artístico, deportivo y de otras naturalezas de diversión. Frecuentemente tales especialistas se desenvuelven en conciertos populares de música, así como muy especial en shows por televisión.
 A la vez el animador, si posee suficiente talento, ya para el canto o el humor, entonces hasta podría ser calificado de showman. O sea la persona que trasciende la condición de conductor (lo cual implica todas las categorías mencionadas) para ser una atracción en sí misma.

 Un ejemplo de esto último fue lo que constituyeron (o constituyen) un Freddy Beras Goico, Adal Ramones, Johnny Carson, Oprah Winfrey, David Letterman y otros.

 Lógico, en todas estas esferas hay unos más brillantes que otros. También hay que hacer ciertos desgloses, pues no es lo mismo que un animador tenga humor, a que sea propiamente un humorista.
 Jochi Santos es un extraordinario animador, pero no es un humorista. Contrario a Freddy Beras Goico, que lo era; incluso hasta cantaba.
 Julio César Matías, Luisito Martí, Felipe Polanco (Boruga), Cuquín Víctoria, Raymond Pozo, Miguel Céspedes (fueron unos, son otros) maravillosos humoristas, pero no presentadores ni animadores, aunque en algún momento de sus vidas ejercieran como tales. Incluso Luisito Martí no solamente cantó por muchos años con el combo de Johnny Ventura, sino que además tuvo su propio conjunto musical.

 En RD propiamente buenos presentadores son Jatnna Tavares, Tania Báez, Roberto Ángel Salcedo, Nikauly de la Mota y otras más.

 Ahora, hay que cuidarse mucho de meter en un mismo saco a un animador simpático, dinámico, brillante, juntamente con un payaso, que es lo mismo que decir con un ridículo. Porque para un locutor devenir en un magnifico animador, necesita fundamentalmente capacidad, que es lo mismo que decir cultura, buena dicción y gran léxico, además de mucha chispa, sentido común y mucho talento. Y ninguna de estas cualidades pueden ser sustituidas por irrespeto, indelicadezas, vocinglerías, gesticulaciones desorbitadas y malabarismos. Por lo que cuando se incurre en esto, entonces se pasa al mundo de la payasería, de la chabacanería, de la artesanía y de la ridiculez.
 Y mucha atención con considerar que estamos desairando a los payasos, pues precisamente en gran parte su arte consiste en eso, en ser ridículos para que con sus extravagancias provocar hilaridad en el auditorio.

 Esa actitud alocada, disparatada y sin miramiento alguno con que actúan muchos supuestos animadores (¡hasta han sido premiados bajo esa calificación!), no tiene que ver nada con entusiasmo y pasión. Incluso llegamos más lejos al afirmar que el animador con las autenticas herramientas de tal, no precisa de posturas desaforradas para despertar la atención, abrillantar un evento y ganar crédito.
Estas observaciones no están motivadas por prurito alguno de didactismo, aunque podrían ser tomadas como tales, sino que son conclusiones extraídas de la vivencia diaria de la televisión dominicana y de otras partes. Piénselo y encontrará ejemplos, aunque no se vistan de bufones, ¡salvo ocasionalmente!
 Finalmente para quienes trabajan en ese último medio conduciendo programas o segmentos musicales, queremos decirles que además de los atolondrados de Guachupita, en la capital, de Cienfuegos, en Santiago, también hay televidentes perspicaces en esas masas. Que la finca no solamente está sembrada de guasábara y verdolaga, sino también de otras plantas aromáticas. Don´t foget that, clowns.

 Malentendidos sobre el marketing

 El marketing ha sido difamado y mal comprendido durante casi toda su historia. Algunas personas lo consideran manipulador, antieconómico, indiscreto y poco profesional. Reunamos al zar a un grupo de abogados, médicos, consultores y contables, preguntémosles que es el marketing y lo más probable es que nos digan publicidad o venta. Este punto de vista sigue dificultando la aplicación del marketing fuera del mundo empresarial convencional. Si bien es cada vez más fácil encontrar un hospital, una institución educativa o una organización filantrópica que ha adoptado el marketing, todavía es difícil dar con una organización que lo aplique adecuadamente. El marketing es solo una herramienta, no es una panacea que resolverá todos los problemas de las organizaciones. Como herramienta se puede utilizar bien o mal. Aunque cuando a veces se use como un instrumento para aplicar técnicas de venta agresivas o manipuladores, también es posible que un programa de marketing inteligente haga un uso mínimo de la publicidad, y dependa en cambio del cuidadoso diseño de los servicios profesionales, el precio y la distribución para conseguir resultados beneficiosos. Como señaló el prestigioso teórico de la gestión Peter Drucker: “el objetivo del marketing es hacer la venta superflua”. (De la obra El Marketing de Servicios Profesionales, por Philip Kotler).
Por nuestra parte (HO) aportamos que por superflua se debe entender algo fácil, o sea el resultado de una planificación previa y bien estructurada.

Del pasado y el presente, de aquí y de puellá. 
 


Asistentes a la cena de gala del Gran Desfile Dominicano de El Bronx, NY, en el 2002. Desde la Izq., Alvin Brighwater, su esposa, Julia, el presidente del Desfile Dominicano de El Bronx, NY, Felipe Febles; el doctor Rafael Lantigua, Pedro de la Mota, nuestra persona y el empresario Agustín Martínez.







En un encuentro reciente de Acrorrte en Santo Domingo tuvimos la aportunidad de compartir con los destacados merengueros Jovanny Polanco y El Krispy.

martes, 17 de enero de 2012

Macos, cacatas y culebras sobre el Casandra



Resulta inexplicable que dos miembros de la Asociaciones de Cronistas de Arte, (Acroarte), como Aridio y Joseph, entre otros, que participaran activamente en las asambleas que se llevaran a cabo para terminar finalmente con las consabidas nominaciones el domingo 15 de los corrientes, hayan criticado y hasta denigrado algunas de las escogencias en cuestión.

Jamás a nadie le puede corresponder el derecho de denigrar alegremente, porque es de elementar deshonra para quien así procede, empero sí es una facultad de toda persona a expresar su desavenencia con cualquier quehacer de una entidad, aunque en su aspecto ético se tomaría en cuenta la forma y el basamento con que lo haga.

Aridio criticó con vehemencia en el Show del Mediodía el hecho de que a Elvis Martínez no se le nominara en el renglón de ´Bachatero del año´, dejando entrever que con ello Acroarte incurrió en una tremenda injusticia. Sin embargo en ningún momento se le vio a él defender en la asamblea a Elvis para que fuera denominado en ese renglón, y mucho menos, lógicamente, con el calor con que lo hizo por televisión. Cosa

que sucedió con otros puntos que denostara en el espacio en cuestión.

Evidentemente que resulta injusto y desaprensivo tal proceder sobre el particular caso. En algunas partes a eso le llaman una puñalada por la espalda.

Por otra parte el que Joseph Cáceres dijera por ´El escándalo del mediodía´, que parte de las nominaciones se debieran a los esfuerzos realizados por relacionistas públicos de artistas durantes las asambleas, es un criterio altamente cuestionable que hasta se podría tomar como una difamación.

¡Pero es qué además tal opinión apunta a qué alrededor de los cuarenta cronistas qué participaron en las nominaciones no son tales profesionales, sino unos tarados mentales qué se dejaron manipular por unos cuántos de sus compañeros, qué supuestamente no eran más qué unos agentes qué respondían a intereses particulares!

Sin embargo, las abiertas discusiones con las correspondientes votaciones que se llevaran a cabo durante el proceso de convenciones para la selección de cada valor artístico (figura, grupo, elaboración, etc.), desmiente categóricamente tal afirmación.

En otro aspecto cuando se instrumentó la nueva categoría del ´Comunicador en el exterior´, se percibió que la resolución constituía una especie de concesión a las seccionales de Nueva York y Miami; sin embargo tal creencia fue echada por el suelo en la asamblea final del pasado domingo 15 de los corrientes, al ser rechazada la mayoría de las propuestas de los capítulos mencionados, y a la vez incluirse otros talentos desde Santo Domingo que, aunque muy excelentes, laboran fuera del ámbito del arte, a menos que no se vaya al mundo de la teorización y hasta la divagación. Deporte no es arte, como la medicina no es abogacía.

Con el proceder de echar de lado a esas seccionales la directiva de Acroarte sigue el curso de sus normas y reglamentos, no incurre en ninguna violación, pero al acogerse a sus plenos derechos abochorna a aquellos compañeros neoyorquinos y miamenses. Produce el mensaje de que no los valoriza suficientemente.

Definitivamente consideramos que por operar esas seccionales fuera del territorio nacional, donde a la vez trabajan los potenciales candidatos para la categoría de ´Comunicador en el exterior´, la convención de Acroarte debió de concederles la facultad a que fueran ellas las que postularan y hasta escogieran a esos profesionales, pues en definitiva esos colegas son quienes tienen más facilidad para darle seguimiento a la labor que aquéllos realizan.

A través de la Historia de la humanidad se ha constatado que no siempre lo legal es lo justo, y en consecuencia hay que reconocer que la justicia debe prevalecer sobre cualquier tipo de reglamento, llámense estatutos, constituciones, protocolos, etc. ¿You know?

jueves, 12 de enero de 2012


  • Programa Tv procura aclarar los hechos
  • Publicidad fallida
  • Publicidad engañosa


 Recientemente fue iniciado un programa de televisión de opinión en el canal Virus (2) de Santiago, con transmisión de 8 a 9 de la noche y de lunes viernes.
Enfoque final, que es el nombre del recién inaugurado espacio, es producido y moderado por el periodista Humberto Olivieras y el comunicador Radhamés Rodríguez.

De acuerdo a lo expresado por estos profesionales, Enfoque final tiene como meta profundizar a través de análisis y entrevistas en los temas de política en sus aspectos más trascendentales, así como en la economía pública o privada que tenga que ver con las interrelaciones sociales.


“Y en cuanto a la economía, subrayó por otra parte Rodríguez, ahondaremos en los aspectos que de una manera u otra afecten los intereses del bienestar y progreso de la mayoría de la sociedad dominicana, sin olvidar cuestiones especiales de la producción industrial, agroindustrial, comercial, empresarial y otras”.

 Ambos enfatizaron que Enfoque final mantendrá un lineamiento independiente en relación con la política partidista, y en particular con las candidaturas presidenciales para las elecciones del año entrante en la República Dominicana.

Radhamés Rodríguez es un especialista en mercadotécnia y en política social, con muchos años laborando tanto en empresas propias, así como desempeñando posiciones ejecutivas en entidades comerciales y de servicios comunales.

Humberto Olivieras ha laborado por más de 35 años como periodista y mercadólogo tanto en la República Dominicana, como en Miami y Nueva York, Estados Unidos. En su país natal, entre otras posiciones, fue jefe de redacción del diario El Día, que en la década del ´80 se editaba en Santiago, así como en otra época director de mercadotécnia del Banco de Reservas. En la urbe neoyorquina fue editor metropolitano del periódico Noticias del Mundo, subdirector del semanario Listín USA, editor noticioso de Radio Wado y coopresentador del programa de televisión Realidades por el canal 35 de Time Warner. De este último sigue siendo director asociado y corresponsal desde la RD.

Publicidad fallida.

Este anuncio adjunto es una muestra de lo que no se debe hacerse en publicidad. Primero, no hay un llamado fuerte o atractivo que llame la atención, sino una cantidad de elementos dispersos, comenzando por dos ofertas que para entenderlas el lector tiene que concentrarse bastante.

 El titulo grande que atrae la vista y que constituiría el seguimiento a la imagen de las mujeres, no solamente no especifica de qué se trata, sino que además hacia donde dirige el sentido común (las mujeres se planifican para no quedar embarazadas), es muy diferente de lo que en verdad quiere significar: aprender a organizarse para tener éxito financiero en la vida.

Considérese que hoy en día la gente anda con mucha aceleración por las exigencias de la supervivencia, así como por el triunfo económico y social, y que debido a todo ello no tiene tiempo para sentarse a averiguar lo que se pueda esconder en un barullo de cosas dispersas.

Publicidad engañosa

En los Estados Unidos de América y otros países de primer nivel hay leyes que castigan la publicidad engañosa, de la cual mercachifles, comerciantes y empresarios se valieron hasta hace pocas décadas para estafar al público. Productos, alimentos y medicinas, carentes de todas las condiciones con las cuales lo promocionan; aparatos que por igual no cumplen con todas las funciones que sus fabricantes anuncian; los llamados “especiales” o “liquidaciones” que no son tales, etc., etc. La noticia que mostramos es una muestra del celo y la ética con que las autoridades correspondientes actúan al respecto.




viernes, 30 de diciembre de 2011

Nuevo programa de TV busca aclarar los hechos y las motivaciones de los mismos Recientemente fue abierto un nuevo programa televisivo de opinión en el canal Virus (20) de la ciudad de Santiago, con transmisión de 8 a 9 de la noche y de lunes a viernes. Enfoque final, que es el nombre del recién inaugurado espacio, es producido y moderado por el periodista Humberto Olivieras y el comunicador Radhamés Rodríguez. De acuerdo a lo expresado por estos profesionales, Enfoque final tiene como meta profundizar a través de análisis y entrevistas en los temas de política en sus aspectos más trascendentales, así como en la economía pública o privada que tenga que ver con las interrelaciones sociales. “O sea, expresó Olivieras, que no nos abocaremos a tratar asuntos relacionados con acciones policiales, cuales serían accidentes, delincuencia, crímenes, y en particular con el nebuloso mundo del narcotráfico, salvo en casos muy especiales”. “Y en cuanto a la economía, subrayó por otra parte Rodríguez, ahondaremos en los aspectos que de una manera u otra afecten los intereses del bienestar y progreso de la mayoría de la sociedad dominicana, sin olvidar cuestiones especiales de la producción industrial, agroindustrial, comercial, empresarial y otras”. Ambos enfatizaron que Enfoque final mantendrá un lineamiento independiente en relación con la política partidista, y en particular con las candidaturas presidenciales para las elecciones del año entrante en la República Dominicana. Radhamés Rodríguez es un especialista en mercadotécnia y en política social, con muchos años laborando tanto en empresas propias, así como desempeñando posiciones ejecutivas en entidades comerciales y de servicios comunales. Humberto Olivieras ha laborado por más de 35 años como periodista y mercadólogo tanto en la República Dominicana, como en Miami y Nueva York, Estados Unidos. En su país natal, entre otras posiciones, fue jefe de redacción del diario El Día, que en la década del ´80 se editaba en Santiago, así como en otra época director de mercadotécnia del Banco de Reservas. En la urbe neoyorquina fue editor metropolitano del periódico Noticias del Mundo, subdirector del semanario Listín USA, editor noticioso de Radio Wado y coopresentador del programa de televisión Realidades por el canal 35 de Time Warner. De este último sigue siendo director asociado y corresponsal desde la RD. Nuevo programa de TV busca aclarar los hechos y las motivaciones de los mismos Recientemente fue abierto un nuevo programa televisivo de opinión en el canal Virus (20) de la ciudad de Santiago, con transmisión de 8 a 9 de la noche y de lunes a viernes. Enfoque final, que es el nombre del recién inaugurado espacio, es producido y moderado por el periodista Humberto Olivieras y el comunicador Radhamés Rodríguez. De acuerdo a lo expresado por estos profesionales, Enfoque final tiene como meta profundizar a través de análisis y entrevistas en los temas de política en sus aspectos más trascendentales, así como en la economía pública o privada que tenga que ver con las interrelaciones sociales. “O sea, expresó Olivieras, que no nos abocaremos a tratar asuntos relacionados con acciones policiales, cuales serían accidentes, delincuencia, crímenes, y en particular con el nebuloso mundo del narcotráfico, salvo en casos muy especiales”. “Y en cuanto a la economía, subrayó por otra parte Rodríguez, ahondaremos en los aspectos que de una manera u otra afecten los intereses del bienestar y progreso de la mayoría de la sociedad dominicana, sin olvidar cuestiones especiales de la producción industrial, agroindustrial, comercial, empresarial y otras”. Ambos enfatizaron que Enfoque final mantendrá un lineamiento independiente en relación con la política partidista, y en particular con las candidaturas presidenciales para las elecciones del año entrante en la República Dominicana. Radhamés Rodríguez es un especialista en mercadotécnia y en política social, con muchos años laborando tanto en empresas propias, así como desempeñando posiciones ejecutivas en entidades comerciales y de servicios comunales. Humberto Olivieras ha laborado por más de 35 años como periodista y mercadólogo tanto en la República Dominicana, como en Miami y Nueva York, Estados Unidos. En su país natal, entre otras posiciones, fue jefe de redacción del diario El Día, que en la década del ´80 se editaba en Santiago, así como en otra época director de mercadotécnia del Banco de Reservas. En la urbe neoyorquina fue editor metropolitano del periódico Noticias del Mundo, subdirector del semanario Listín USA, editor noticioso de Radio Wado y coopresentador del programa de televisión Realidades por el canal 35 de Time Warner. De este último sigue siendo director asociado y corresponsal desde la RD.


Nuevo programa de TV busca aclarar los hechos, sus raices y  motivaciones 

Publicidad fallida y/o engañosa


Recientemente fue abierto un nuevo programa televisivo de opinión en el canal Virus (20) de la ciudad de Santiago, con transmisión de 8 a 9 de la noche y de lunes a viernes.

Enfoque final, que es el nombre del recién inaugurado espacio, es producido y moderado por el periodista Humberto Olivieras y el comunicador Radhamés Rodríguez.

De acuerdo a lo expresado por estos profesionales, Enfoque final tiene como meta profundizar a través de análisis y entrevistas en los temas de política en sus aspectos más trascendentales, así como en la economía pública o privada que tenga que ver con las interrelaciones sociales.

“O sea, expresó Olivieras, que no nos abocaremos a tratar asuntos relacionados con acciones policiales, cuales serían accidentes, delincuencia, crímenes, y en particular con el nebuloso mundo del narcotráfico, salvo en casos muy especiales”.

“Y en cuanto a la economía, subrayó por otra parte Rodríguez, ahondaremos en los aspectos que de una manera u otra afecten los intereses del bienestar y progreso de la mayoría de la sociedad dominicana, sin olvidar cuestiones especiales de la producción industrial, agroindustrial, comercial, empresarial y otras”.

Ambos enfatizaron que Enfoque final mantendrá un lineamiento independiente en relación con la política partidista, y en particular con las candidaturas presidenciales para las elecciones del año entrante en la República Dominicana.

Radhamés Rodríguez es un especialista en mercadotécnia y en política social, con muchos años laborando tanto en empresas propias, así como desempeñando posiciones ejecutivas en entidades comerciales y de servicios comunales.

Humberto Olivieras ha laborado por más de 35 años como periodista y mercadólogo tanto en la República Dominicana, como en Miami y Nueva York, Estados Unidos. En su país natal, entre otras posiciones, fue jefe de redacción del diario El Día, que en la década del ´80 se editaba en Santiago, así como en otra época director de mercadotécnia del Banco de Reservas. En la urbe neoyorquina fue editor metropolitano del periódico Noticias del Mundo, subdirector del semanario Listín USA, editor noticioso de Radio Wado y coopresentador del programa de televisión Realidades por el canal 35 de Time Warner. De este último sigue siendo director asociado y corresponsal desde la RD. La directora general del espacio lo es la periodista Zunilda Fondeur.


Publicidad fallida.

Este anuncio adjunto es una muestra de lo que no se debe hacerse en publicidad. Primero, no hay un llamado fuerte o atractivo que llame la atención, sino una cantidad de elementos dispersos, comenzando por dos ofertas que para entenderlas el lector tiene que concentrarse bastante.
El titulo grande que atrae la vista y que constituiría el seguimiento a la imagen de las mujeres, no solamente no especifica de qué se trata, sino que además hacia donde dirige el sentido común (las mujeres se planifican para no quedar embarazadas), es muy diferente de lo que en verdad quiere significar: aprender a organizarse para tener éxito financiero en la vida.
Considérese que hoy en día la gente anda con mucha aceleración por las exigencias de la supervivencia, así como por el triunfo económico y social, y que debido a todo ello no tiene tiempo para sentarse a averiguar lo que se pueda esconder en un barullo de cosas dispersas.

 Publicidad engañosa



 En los Estados Unidos de América y otros países de primer nivel hay leyes que castigan la publicidad engañosa, de la cual mercachifles, comerciantes y empresarios se valieron hasta hace pocas décadas para estafar al público. Productos, alimentos y medicinas, carentes de todas las condiciones con las cuales lo promocionan; aparatos que por igual no cumplen con todas las funciones que sus fabricantes anuncian; los llamados “especiales” o “liquidaciones” que no son tales, etc., etc. La noticia que mostramos es una muestra del celo y la ética con que las autoridades correspondientes actúan al respecto.









    

domingo, 25 de diciembre de 2011

Presentador vs.animado,y éste vs.payaso La publicidad fallida y/o engañosa Entre las personas que hacen de la conducción de un acto público una profesión hay diferentes especialistas de conformidad con la idoneidad y el estilo con que actúen. Así hay quienes son certificados como presentadores, que son los que exaltan con destreza y comedimiento las motivaciones de una actividad, y a la vez introducen a las figuras y otros elementos que participen en un evento dado. El presentador es propio para actos profesionales, culturales, y también variedades artísticas. En su formato de actuación son calificados como maestr@os de ceremonias. Todas esas condiciones las han constituidos en sus personas Osvaldo Cepeda y Cepeda, Yaqui Núñez del Risco, Roberto Ángel Salcedo y Zunilda Fondeur (Nueva York), entre otras meritorias figuras dominicanas. En cambio el animador es quien con desbordado entusiasmo, apasionamiento, y además con ditirambos, presenta un espectáculo y sus valores. Espectáculo que tanto podría ser artístico, deportivo y de otras naturalezas de diversión. Frecuentemente tales especialistas se desenvuelven en conciertos populares de música, así como en shows por televisión. A la vez el animador o el presentador, si posee suficiente talento, ya para el canto o el humor, entonces hasta podría ser calificado de showman. O sea la persona que trasciende la condición de conductor (lo cual implica todas las categorías mencionadas) para ser una atracción en sí misma. Un ejemplo de esto último fue lo que constituyeron (o constituyen) un Freddy Beras Goico, Johnny Carson, Oprah Winfrey, David Letterman y otros. Lógico, en todas estas esferas hay unos más brillantes que otros. También hay que hacer ciertos desgloses, pues no es lo mismo que un animador tenga humor, a que sea propiamente un humorista. Jochi Santos es un extraordinario animador, pero no es un humorista. Contrario a Freddy Beras Goico, que lo era; incluso hasta cantaba. Julio César Matías, Luisito Martí, Felipe Polanco (Boruga), Cuquín Víctoria, Raymond Pozo, Miguel Céspedes (fueron unos, son otros) maravillosos humoristas, pero no presentadores ni animadores, aunque en algún momento de sus vidas ejercieran como tales. Incluso Luisito Martí no solamente cantó por muchos años con el combo de Johnny Ventura, sino que además tuvo su propio conjunto musical. En Santo Domingo propiamente buenos presentadores son Jatnna Tavares, Tania Báez, Roberto Ángel Salcedo, Nikauly de la Mota y otras más. Ahora, hay que cuidarse mucho de meter en un mismo saco a un animador simpático, dinámico, brillante, juntamente con un payaso, que es lo mismo que decir con un ridículo. Porque para un locutor devenir en un magnifico animador, necesita fundamentalmente capacidad, que es lo mismo que decir cultura, buena dicción y gran léxico, además de mucha chispa, sentido común y mucho talento. Y ninguna de estas cualidades pueden ser sustituidas por irrespeto, indelicadezas, vocinglerías, gesticulaciones desorbitadas y malabarismos. Por lo que cuando se incurre en esto, entonces se pasa al mundo de la payasería, de la chabacanería y de la ridiculez. Y mucha atención con considerar que estamos desairando a los payasos, pues precisamente en gran parte su arte consiste en eso, en ser ridículos para que con sus extravagancias provocar hilaridad en el auditorio. Esa actitud alocada, disparatada y sin miramiento alguno con que actúan muchos supuestos animadores, no tiene que ver nada con entusiasmo y pasión. Incluso llegamos más lejos al afirmar que el animador con las autenticas herramientas de tal, no precisa de posturas desaforradas para despertar la atención, abrillantar un evento y ganar crédito. Estas observaciones no están motivadas por prurito alguno de didactismo, aunque podrían ser tomadas como tales, sino que son conclusiones extraídas de la vivencia diaria de la televisión dominicana y de otras partes. Finalmente para quienes trabajan en ese último medio conduciendo programas o segmentos musicales, queremos decirles que además de los atolondrados de Guachupita, en la capital, de Cienfuegos, en Santiago, también hay televidentes informados. Que la finca no solamente está sembrada de guasábara y verdolaga, sino también de otras plantas aromáticas. Don´t foget that, clowns. Publicidad fallida. Este anuncio adjunto es una muestra de lo que no se debe hacerse en publicidad. Primero, no hay un llamado fuerte o atractivo que llame la atención, sino una cantidad de elementos dispersos, comenzando por dos ofertas que para entenderlas el lector tiene que concentrarse bastante. El titulo grande que atrae la vista y que constituiría el seguimiento a la imagen de las mujeres, no solamente no especifica de qué se trata, sino que además hacia donde dirige el sentido común (las mujeres se planifican para no quedar embarazadas), es muy diferente de lo que en verdad quiere significar: aprender a organizarse para tener éxito financiero en la vida. Considérese que hoy en día la gente anda con mucha aceleración por las exigencias de la supervivencia, así como por el triunfo económico y social, y que debido a todo ello no tiene tiempo para sentarse a averiguar lo que se pueda esconder en un barullo de cosas dispersas. Publicidad engañosa En los Estados Unidos de América y otros países de primer nivel hay leyes que castigan la publicidad engañosa, de la cual mercachifles, comerciantes y empresarios se valieron hasta hace pocas décadas para estafar al público. Productos, alimentos y medicinas, carentes de todas las condiciones con las cuales lo promocionan; aparatos que por igual no cumplen con todas las funciones que sus fabricantes anuncian; los llamados “especiales” o “liquidaciones” que no son tales, etc., etc. La noticia que mostramos es una muestra del celo y la ética con que las autoridades correspondientes actúan al respecto. Del pasado y el presente Asistentes a la cena de gala del Gran Desfile Dominicano de El Bronx, NY, en el 2002. Desde la Izq., Alvin Brighwater, su esposa, Julia, el presidente de la parada, Felipe Febles, el doctor Rafael Lantigua, Pedro de la Mota, nuestra persona y el empresario Agustín Martínez. Un encuentro reciente con los destacados merengueros Jovanny Polanco y Krispy. Presentador vs.animado,y éste vs.payaso La publicidad fallida y/o engañosa Entre las personas que hacen de la conducción de un acto público una profesión hay diferentes especialistas de conformidad con la idoneidad y el estilo con que actúen. Así hay quienes son certificados como presentadores, que son los que exaltan con destreza y comedimiento las motivaciones de una actividad, y a la vez introducen a las figuras y otros elementos que participen en un evento dado. El presentador es propio para actos profesionales, culturales, y también variedades artísticas. En su formato de actuación son calificados como maestr@os de ceremonias. Todas esas condiciones las han constituidos en sus personas Osvaldo Cepeda y Cepeda, Yaqui Núñez del Risco, Roberto Ángel Salcedo y Zunilda Fondeur (Nueva York), entre otras meritorias figuras dominicanas. En cambio el animador es quien con desbordado entusiasmo, apasionamiento, y además con ditirambos, presenta un espectáculo y sus valores. Espectáculo que tanto podría ser artístico, deportivo y de otras naturalezas de diversión. Frecuentemente tales especialistas se desenvuelven en conciertos populares de música, así como en shows por televisión. A la vez el animador o el presentador, si posee suficiente talento, ya para el canto o el humor, entonces hasta podría ser calificado de showman. O sea la persona que trasciende la condición de conductor (lo cual implica todas las categorías mencionadas) para ser una atracción en sí misma. Un ejemplo de esto último fue lo que constituyeron (o constituyen) un Freddy Beras Goico, Johnny Carson, Oprah Winfrey, David Letterman y otros. Lógico, en todas estas esferas hay unos más brillantes que otros. También hay que hacer ciertos desgloses, pues no es lo mismo que un animador tenga humor, a que sea propiamente un humorista. Jochi Santos es un extraordinario animador, pero no es un humorista. Contrario a Freddy Beras Goico, que lo era; incluso hasta cantaba. Julio César Matías, Luisito Martí, Felipe Polanco (Boruga), Cuquín Víctoria, Raymond Pozo, Miguel Céspedes (fueron unos, son otros) maravillosos humoristas, pero no presentadores ni animadores, aunque en algún momento de sus vidas ejercieran como tales. Incluso Luisito Martí no solamente cantó por muchos años con el combo de Johnny Ventura, sino que además tuvo su propio conjunto musical. En Santo Domingo propiamente buenos presentadores son Jatnna Tavares, Tania Báez, Roberto Ángel Salcedo, Nikauly de la Mota y otras más. Ahora, hay que cuidarse mucho de meter en un mismo saco a un animador simpático, dinámico, brillante, juntamente con un payaso, que es lo mismo que decir con un ridículo. Porque para un locutor devenir en un magnifico animador, necesita fundamentalmente capacidad, que es lo mismo que decir cultura, buena dicción y gran léxico, además de mucha chispa, sentido común y mucho talento. Y ninguna de estas cualidades pueden ser sustituidas por irrespeto, indelicadezas, vocinglerías, gesticulaciones desorbitadas y malabarismos. Por lo que cuando se incurre en esto, entonces se pasa al mundo de la payasería, de la chabacanería y de la ridiculez. Y mucha atención con considerar que estamos desairando a los payasos, pues precisamente en gran parte su arte consiste en eso, en ser ridículos para que con sus extravagancias provocar hilaridad en el auditorio. Esa actitud alocada, disparatada y sin miramiento alguno con que actúan muchos supuestos animadores, no tiene que ver nada con entusiasmo y pasión. Incluso llegamos más lejos al afirmar que el animador con las autenticas herramientas de tal, no precisa de posturas desaforradas para despertar la atención, abrillantar un evento y ganar crédito. Estas observaciones no están motivadas por prurito alguno de didactismo, aunque podrían ser tomadas como tales, sino que son conclusiones extraídas de la vivencia diaria de la televisión dominicana y de otras partes. Finalmente para quienes trabajan en ese último medio conduciendo programas o segmentos musicales, queremos decirles que además de los atolondrados de Guachupita, en la capital, de Cienfuegos, en Santiago, también hay televidentes informados. Que la finca no solamente está sembrada de guasábara y verdolaga, sino también de otras plantas aromáticas. Don´t foget that, clowns. Publicidad fallida. Este anuncio adjunto es una muestra de lo que no se debe hacerse en publicidad. Primero, no hay un llamado fuerte o atractivo que llame la atención, sino una cantidad de elementos dispersos, comenzando por dos ofertas que para entenderlas el lector tiene que concentrarse bastante. El titulo grande que atrae la vista y que constituiría el seguimiento a la imagen de las mujeres, no solamente no especifica de qué se trata, sino que además hacia donde dirige el sentido común (las mujeres se planifican para no quedar embarazadas), es muy diferente de lo que en verdad quiere significar: aprender a organizarse para tener éxito financiero en la vida. Considérese que hoy en día la gente anda con mucha aceleración por las exigencias de la supervivencia, así como por el triunfo económico y social, y que debido a todo ello no tiene tiempo para sentarse a averiguar lo que se pueda esconder en un barullo de cosas dispersas. Publicidad engañosa En los Estados Unidos de América y otros países de primer nivel hay leyes que castigan la publicidad engañosa, de la cual mercachifles, comerciantes y empresarios se valieron hasta hace pocas décadas para estafar al público. Productos, alimentos y medicinas, carentes de todas las condiciones con las cuales lo promocionan; aparatos que por igual no cumplen con todas las funciones que sus fabricantes anuncian; los llamados “especiales” o “liquidaciones” que no son tales, etc., etc. La noticia que mostramos es una muestra del celo y la ética con que las autoridades correspondientes actúan al respecto. Del pasado y el presente Asistentes a la cena de gala del Gran Desfile Dominicano de El Bronx, NY, en el 2002. Desde la Izq., Alvin Brighwater, su esposa, Julia, el presidente de la parada, Felipe Febles, el doctor Rafael Lantigua, Pedro de la Mota, nuestra persona y el empresario Agustín Martínez. Un encuentro reciente con los destacados merengueros Jovanny Polanco y Krispy. Presentador vs.animado,y éste vs.payaso La publicidad fallida y/o engañosa Entre las personas que hacen de la conducción de un acto público una profesión hay diferentes especialistas de conformidad con la idoneidad y el estilo con que actúen. Así hay quienes son certificados como presentadores, que son los que exaltan con destreza y comedimiento las motivaciones de una actividad, y a la vez introducen a las figuras y otros elementos que participen en un evento dado. El presentador es propio para actos profesionales, culturales, y también variedades artísticas. En su formato de actuación son calificados como maestr@os de ceremonias. Todas esas condiciones las han constituidos en sus personas Osvaldo Cepeda y Cepeda, Yaqui Núñez del Risco, Roberto Ángel Salcedo y Zunilda Fondeur (Nueva York), entre otras meritorias figuras dominicanas. En cambio el animador es quien con desbordado entusiasmo, apasionamiento, y además con ditirambos, presenta un espectáculo y sus valores. Espectáculo que tanto podría ser artístico, deportivo y de otras naturalezas de diversión. Frecuentemente tales especialistas se desenvuelven en conciertos populares de música, así como en shows por televisión. A la vez el animador o el presentador, si posee suficiente talento, ya para el canto o el humor, entonces hasta podría ser calificado de showman. O sea la persona que trasciende la condición de conductor (lo cual implica todas las categorías mencionadas) para ser una atracción en sí misma. Un ejemplo de esto último fue lo que constituyeron (o constituyen) un Freddy Beras Goico, Johnny Carson, Oprah Winfrey, David Letterman y otros. Lógico, en todas estas esferas hay unos más brillantes que otros. También hay que hacer ciertos desgloses, pues no es lo mismo que un animador tenga humor, a que sea propiamente un humorista. Jochi Santos es un extraordinario animador, pero no es un humorista. Contrario a Freddy Beras Goico, que lo era; incluso hasta cantaba. Julio César Matías, Luisito Martí, Felipe Polanco (Boruga), Cuquín Víctoria, Raymond Pozo, Miguel Céspedes (fueron unos, son otros) maravillosos humoristas, pero no presentadores ni animadores, aunque en algún momento de sus vidas ejercieran como tales. Incluso Luisito Martí no solamente cantó por muchos años con el combo de Johnny Ventura, sino que además tuvo su propio conjunto musical. En Santo Domingo propiamente buenos presentadores son Jatnna Tavares, Tania Báez, Roberto Ángel Salcedo, Nikauly de la Mota y otras más. Ahora, hay que cuidarse mucho de meter en un mismo saco a un animador simpático, dinámico, brillante, juntamente con un payaso, que es lo mismo que decir con un ridículo. Porque para un locutor devenir en un magnifico animador, necesita fundamentalmente capacidad, que es lo mismo que decir cultura, buena dicción y gran léxico, además de mucha chispa, sentido común y mucho talento. Y ninguna de estas cualidades pueden ser sustituidas por irrespeto, indelicadezas, vocinglerías, gesticulaciones desorbitadas y malabarismos. Por lo que cuando se incurre en esto, entonces se pasa al mundo de la payasería, de la chabacanería y de la ridiculez. Y mucha atención con considerar que estamos desairando a los payasos, pues precisamente en gran parte su arte consiste en eso, en ser ridículos para que con sus extravagancias provocar hilaridad en el auditorio. Esa actitud alocada, disparatada y sin miramiento alguno con que actúan muchos supuestos animadores, no tiene que ver nada con entusiasmo y pasión. Incluso llegamos más lejos al afirmar que el animador con las autenticas herramientas de tal, no precisa de posturas desaforradas para despertar la atención, abrillantar un evento y ganar crédito. Estas observaciones no están motivadas por prurito alguno de didactismo, aunque podrían ser tomadas como tales, sino que son conclusiones extraídas de la vivencia diaria de la televisión dominicana y de otras partes. Finalmente para quienes trabajan en ese último medio conduciendo programas o segmentos musicales, queremos decirles que además de los atolondrados de Guachupita, en la capital, de Cienfuegos, en Santiago, también hay televidentes informados. Que la finca no solamente está sembrada de guasábara y verdolaga, sino también de otras plantas aromáticas. Don´t foget that, clowns. Publicidad fallida. Este anuncio adjunto es una muestra de lo que no se debe hacerse en publicidad. Primero, no hay un llamado fuerte o atractivo que llame la atención, sino una cantidad de elementos dispersos, comenzando por dos ofertas que para entenderlas el lector tiene que concentrarse bastante. El titulo grande que atrae la vista y que constituiría el seguimiento a la imagen de las mujeres, no solamente no especifica de qué se trata, sino que además hacia donde dirige el sentido común (las mujeres se planifican para no quedar embarazadas), es muy diferente de lo que en verdad quiere significar: aprender a organizarse para tener éxito financiero en la vida. Considérese que hoy en día la gente anda con mucha aceleración por las exigencias de la supervivencia, así como por el triunfo económico y social, y que debido a todo ello no tiene tiempo para sentarse a averiguar lo que se pueda esconder en un barullo de cosas dispersas. Publicidad engañosa En los Estados Unidos de América y otros países de primer nivel hay leyes que castigan la publicidad engañosa, de la cual mercachifles, comerciantes y empresarios se valieron hasta hace pocas décadas para estafar al público. Productos, alimentos y medicinas, carentes de todas las condiciones con las cuales lo promocionan; aparatos que por igual no cumplen con todas las funciones que sus fabricantes anuncian; los llamados “especiales” o “liquidaciones” que no son tales, etc., etc. La noticia que mostramos es una muestra del celo y la ética con que las autoridades correspondientes actúan al respecto. Del pasado y el presente Asistentes a la cena de gala del Gran Desfile Dominicano de El Bronx, NY, en el 2002. Desde la Izq., Alvin Brighwater, su esposa, Julia, el presidente de la parada, Felipe Febles, el doctor Rafael Lantigua, Pedro de la Mota, nuestra persona y el empresario Agustín Martínez. Un encuentro reciente con los destacados merengueros Jovanny Polanco y Krispy. Presentador vs.animado,y éste vs.payaso La publicidad fallida y/o engañosa Entre las personas que hacen de la conducción de un acto público una profesión hay diferentes especialistas de conformidad con la idoneidad y el estilo con que actúen. Así hay quienes son certificados como presentadores, que son los que exaltan con destreza y comedimiento las motivaciones de una actividad, y a la vez introducen a las figuras y otros elementos que participen en un evento dado. El presentador es propio para actos profesionales, culturales, y también variedades artísticas. En su formato de actuación son calificados como maestr@os de ceremonias. Todas esas condiciones las han constituidos en sus personas Osvaldo Cepeda y Cepeda, Yaqui Núñez del Risco, Roberto Ángel Salcedo y Zunilda Fondeur (Nueva York), entre otras meritorias figuras dominicanas. En cambio el animador es quien con desbordado entusiasmo, apasionamiento, y además con ditirambos, presenta un espectáculo y sus valores. Espectáculo que tanto podría ser artístico, deportivo y de otras naturalezas de diversión. Frecuentemente tales especialistas se desenvuelven en conciertos populares de música, así como en shows por televisión. A la vez el animador o el presentador, si posee suficiente talento, ya para el canto o el humor, entonces hasta podría ser calificado de showman. O sea la persona que trasciende la condición de conductor (lo cual implica todas las categorías mencionadas) para ser una atracción en sí misma. Un ejemplo de esto último fue lo que constituyeron (o constituyen) un Freddy Beras Goico, Johnny Carson, Oprah Winfrey, David Letterman y otros. Lógico, en todas estas esferas hay unos más brillantes que otros. También hay que hacer ciertos desgloses, pues no es lo mismo que un animador tenga humor, a que sea propiamente un humorista. Jochi Santos es un extraordinario animador, pero no es un humorista. Contrario a Freddy Beras Goico, que lo era; incluso hasta cantaba. Julio César Matías, Luisito Martí, Felipe Polanco (Boruga), Cuquín Víctoria, Raymond Pozo, Miguel Céspedes (fueron unos, son otros) maravillosos humoristas, pero no presentadores ni animadores, aunque en algún momento de sus vidas ejercieran como tales. Incluso Luisito Martí no solamente cantó por muchos años con el combo de Johnny Ventura, sino que además tuvo su propio conjunto musical. En Santo Domingo propiamente buenos presentadores son Jatnna Tavares, Tania Báez, Roberto Ángel Salcedo, Nikauly de la Mota y otras más. Ahora, hay que cuidarse mucho de meter en un mismo saco a un animador simpático, dinámico, brillante, juntamente con un payaso, que es lo mismo que decir con un ridículo. Porque para un locutor devenir en un magnifico animador, necesita fundamentalmente capacidad, que es lo mismo que decir cultura, buena dicción y gran léxico, además de mucha chispa, sentido común y mucho talento. Y ninguna de estas cualidades pueden ser sustituidas por irrespeto, indelicadezas, vocinglerías, gesticulaciones desorbitadas y malabarismos. Por lo que cuando se incurre en esto, entonces se pasa al mundo de la payasería, de la chabacanería y de la ridiculez. Y mucha atención con considerar que estamos desairando a los payasos, pues precisamente en gran parte su arte consiste en eso, en ser ridículos para que con sus extravagancias provocar hilaridad en el auditorio. Esa actitud alocada, disparatada y sin miramiento alguno con que actúan muchos supuestos animadores, no tiene que ver nada con entusiasmo y pasión. Incluso llegamos más lejos al afirmar que el animador con las autenticas herramientas de tal, no precisa de posturas desaforradas para despertar la atención, abrillantar un evento y ganar crédito. Estas observaciones no están motivadas por prurito alguno de didactismo, aunque podrían ser tomadas como tales, sino que son conclusiones extraídas de la vivencia diaria de la televisión dominicana y de otras partes. Finalmente para quienes trabajan en ese último medio conduciendo programas o segmentos musicales, queremos decirles que además de los atolondrados de Guachupita, en la capital, de Cienfuegos, en Santiago, también hay televidentes informados. Que la finca no solamente está sembrada de guasábara y verdolaga, sino también de otras plantas aromáticas. Don´t foget that, clowns. Publicidad fallida. Este anuncio adjunto es una muestra de lo que no se debe hacerse en publicidad. Primero, no hay un llamado fuerte o atractivo que llame la atención, sino una cantidad de elementos dispersos, comenzando por dos ofertas que para entenderlas el lector tiene que concentrarse bastante. El titulo grande que atrae la vista y que constituiría el seguimiento a la imagen de las mujeres, no solamente no especifica de qué se trata, sino que además hacia donde dirige el sentido común (las mujeres se planifican para no quedar embarazadas), es muy diferente de lo que en verdad quiere significar: aprender a organizarse para tener éxito financiero en la vida. Considérese que hoy en día la gente anda con mucha aceleración por las exigencias de la supervivencia, así como por el triunfo económico y social, y que debido a todo ello no tiene tiempo para sentarse a averiguar lo que se pueda esconder en un barullo de cosas dispersas. Publicidad engañosa En los Estados Unidos de América y otros países de primer nivel hay leyes que castigan la publicidad engañosa, de la cual mercachifles, comerciantes y empresarios se valieron hasta hace pocas décadas para estafar al público. Productos, alimentos y medicinas, carentes de todas las condiciones con las cuales lo promocionan; aparatos que por igual no cumplen con todas las funciones que sus fabricantes anuncian; los llamados “especiales” o “liquidaciones” que no son tales, etc., etc. La noticia que mostramos es una muestra del celo y la ética con que las autoridades correspondientes actúan al respecto. Del pasado y el presente Asistentes a la cena de gala del Gran Desfile Dominicano de El Bronx, NY, en el 2002. Desde la Izq., Alvin Brighwater, su esposa, Julia, el presidente de la parada, Felipe Febles, el doctor Rafael Lantigua, Pedro de la Mota, nuestra persona y el empresario Agustín Martínez. Un encuentro reciente con los destacados merengueros Jovanny Polanco y Krispy. Presentador vs.animado,y éste vs.payaso La publicidad fallida y/o engañosa Entre las personas que hacen de la conducción de un acto público una profesión hay diferentes especialistas de conformidad con la idoneidad y el estilo con que actúen. Así hay quienes son certificados como presentadores, que son los que exaltan con destreza y comedimiento las motivaciones de una actividad, y a la vez introducen a las figuras y otros elementos que participen en un evento dado. El presentador es propio para actos profesionales, culturales, y también variedades artísticas. En su formato de actuación son calificados como maestr@os de ceremonias. Todas esas condiciones las han constituidos en sus personas Osvaldo Cepeda y Cepeda, Yaqui Núñez del Risco, Roberto Ángel Salcedo y Zunilda Fondeur (Nueva York), entre otras meritorias figuras dominicanas. En cambio el animador es quien con desbordado entusiasmo, apasionamiento, y además con ditirambos, presenta un espectáculo y sus valores. Espectáculo que tanto podría ser artístico, deportivo y de otras naturalezas de diversión. Frecuentemente tales especialistas se desenvuelven en conciertos populares de música, así como en shows por televisión. A la vez el animador o el presentador, si posee suficiente talento, ya para el canto o el humor, entonces hasta podría ser calificado de showman. O sea la persona que trasciende la condición de conductor (lo cual implica todas las categorías mencionadas) para ser una atracción en sí misma. Un ejemplo de esto último fue lo que constituyeron (o constituyen) un Freddy Beras Goico, Johnny Carson, Oprah Winfrey, David Letterman y otros. Lógico, en todas estas esferas hay unos más brillantes que otros. También hay que hacer ciertos desgloses, pues no es lo mismo que un animador tenga humor, a que sea propiamente un humorista. Jochi Santos es un extraordinario animador, pero no es un humorista. Contrario a Freddy Beras Goico, que lo era; incluso hasta cantaba. Julio César Matías, Luisito Martí, Felipe Polanco (Boruga), Cuquín Víctoria, Raymond Pozo, Miguel Céspedes (fueron unos, son otros) maravillosos humoristas, pero no presentadores ni animadores, aunque en algún momento de sus vidas ejercieran como tales. Incluso Luisito Martí no solamente cantó por muchos años con el combo de Johnny Ventura, sino que además tuvo su propio conjunto musical. En Santo Domingo propiamente buenos presentadores son Jatnna Tavares, Tania Báez, Roberto Ángel Salcedo, Nikauly de la Mota y otras más. Ahora, hay que cuidarse mucho de meter en un mismo saco a un animador simpático, dinámico, brillante, juntamente con un payaso, que es lo mismo que decir con un ridículo. Porque para un locutor devenir en un magnifico animador, necesita fundamentalmente capacidad, que es lo mismo que decir cultura, buena dicción y gran léxico, además de mucha chispa, sentido común y mucho talento. Y ninguna de estas cualidades pueden ser sustituidas por irrespeto, indelicadezas, vocinglerías, gesticulaciones desorbitadas y malabarismos. Por lo que cuando se incurre en esto, entonces se pasa al mundo de la payasería, de la chabacanería y de la ridiculez. Y mucha atención con considerar que estamos desairando a los payasos, pues precisamente en gran parte su arte consiste en eso, en ser ridículos para que con sus extravagancias provocar hilaridad en el auditorio. Esa actitud alocada, disparatada y sin miramiento alguno con que actúan muchos supuestos animadores, no tiene que ver nada con entusiasmo y pasión. Incluso llegamos más lejos al afirmar que el animador con las autenticas herramientas de tal, no precisa de posturas desaforradas para despertar la atención, abrillantar un evento y ganar crédito. Estas observaciones no están motivadas por prurito alguno de didactismo, aunque podrían ser tomadas como tales, sino que son conclusiones extraídas de la vivencia diaria de la televisión dominicana y de otras partes. Finalmente para quienes trabajan en ese último medio conduciendo programas o segmentos musicales, queremos decirles que además de los atolondrados de Guachupita, en la capital, de Cienfuegos, en Santiago, también hay televidentes informados. Que la finca no solamente está sembrada de guasábara y verdolaga, sino también de otras plantas aromáticas. Don´t foget that, clowns. Publicidad fallida. Este anuncio adjunto es una muestra de lo que no se debe hacerse en publicidad. Primero, no hay un llamado fuerte o atractivo que llame la atención, sino una cantidad de elementos dispersos, comenzando por dos ofertas que para entenderlas el lector tiene que concentrarse bastante. El titulo grande que atrae la vista y que constituiría el seguimiento a la imagen de las mujeres, no solamente no especifica de qué se trata, sino que además hacia donde dirige el sentido común (las mujeres se planifican para no quedar embarazadas), es muy diferente de lo que en verdad quiere significar: aprender a organizarse para tener éxito financiero en la vida. Considérese que hoy en día la gente anda con mucha aceleración por las exigencias de la supervivencia, así como por el triunfo económico y social, y que debido a todo ello no tiene tiempo para sentarse a averiguar lo que se pueda esconder en un barullo de cosas dispersas. Publicidad engañosa En los Estados Unidos de América y otros países de primer nivel hay leyes que castigan la publicidad engañosa, de la cual mercachifles, comerciantes y empresarios se valieron hasta hace pocas décadas para estafar al público. Productos, alimentos y medicinas, carentes de todas las condiciones con las cuales lo promocionan; aparatos que por igual no cumplen con todas las funciones que sus fabricantes anuncian; los llamados “especiales” o “liquidaciones” que no son tales, etc., etc. La noticia que mostramos es una muestra del celo y la ética con que las autoridades correspondientes actúan al respecto. Del pasado y el presente Asistentes a la cena de gala del Gran Desfile Dominicano de El Bronx, NY, en el 2002. Desde la Izq., Alvin Brighwater, su esposa, Julia, el presidente de la parada, Felipe Febles, el doctor Rafael Lantigua, Pedro de la Mota, nuestra persona y el empresario Agustín Martínez. Un encuentro reciente con los destacados merengueros Jovanny Polanco y Krispy.




Presentador vs.animador,y éste vs.payaso

La publicidad fallida y/o engañosa

Entre las personas que hacen de la conducción de un acto público una profesión hay diferentes especialistas de conformidad con la idoneidad y el estilo con que actúen. Así hay quienes son certificados como presentadores, que son los que exaltan con destreza y  comedimiento las motivaciones de una actividad,  y a la vez introducen a las figuras y otros elementos que participen en un evento dado. El presentador es propio para actos profesionales, culturales, y también variedades artísticas. En su formato de actuación son calificados como maestr@os de ceremonias.

Todas esas condiciones las han constituidos en sus personas Osvaldo Cepeda y Cepeda, Yaqui Núñez del Risco, Roberto Ángel Salcedo y Zunilda Fondeur (Nueva York), entre otras meritorias figuras dominicanas.

En cambio el animador es quien con desbordado entusiasmo, apasionamiento, y además con ditirambos, presenta un espectáculo y sus valores. Espectáculo que tanto podría ser  artístico, deportivo y de otras naturalezas  de diversión. Frecuentemente tales especialistas se desenvuelven en conciertos populares de música, así como en shows por   televisión.

A la vez el animador o el presentador, si posee suficiente talento, ya para el canto o el humor, entonces hasta podría ser calificado de showman. O sea la persona que trasciende la condición de conductor (lo cual implica todas las categorías mencionadas) para ser una atracción en sí misma.
Un ejemplo de esto último fue lo que constituyeron (o constituyen) un Freddy Beras Goico, Johnny Carson, Oprah Winfrey, David Letterman y otros.

Lógico, en todas estas esferas hay unos más brillantes que otros. También hay que hacer ciertos desgloses, pues no es lo mismo que un animador tenga humor, a que sea propiamente un humorista.
Jochi Santos es un extraordinario animador, pero no es un humorista. Contrario a Freddy Beras Goico, que lo era; incluso hasta cantaba.

Julio César Matías, Luisito Martí, Felipe Polanco (Boruga), Cuquín Víctoria, Raymond Pozo, Miguel Céspedes (fueron unos, son otros) maravillosos humoristas, pero no presentadores ni animadores, aunque en algún momento de sus vidas ejercieran como tales. Incluso Luisito Martí no solamente cantó por muchos años con el combo de Johnny Ventura, sino que además tuvo su propio conjunto musical.
En Santo Domingo propiamente buenos presentadores son Jatnna Tavares, Tania Báez, Roberto Ángel Salcedo,  Nikauly de la Mota, Milagros Germán y otras más.
 
Ahora, hay que cuidarse mucho de meter en un mismo saco a un animador simpático, dinámico, brillante, juntamente con un payaso, que es lo mismo que decir con un ridículo. Porque para un locutor devenir en un magnifico animador, necesita fundamentalmente capacidad, que es lo mismo que decir cultura, buena dicción y gran léxico, además de mucha chispa, sentido común y mucho talento. Y ninguna de estas cualidades pueden ser sustituidas por irrespeto, indelicadezas, vocinglerías, gesticulaciones desorbitadas y malabarismos. Por lo que cuando se incurre en esto, entonces se pasa al mundo de la payasería, de la chabacanería y de la ridiculez.

Y mucha atención con considerar que estamos desairando a los payasos, pues precisamente en gran parte su arte consiste en eso, en ser ridículos para que con sus extravagancias provocar hilaridad en el auditorio.
Esa actitud alocada, disparatada y sin miramiento alguno con que actúan muchos supuestos animadores, no tiene que ver nada con entusiasmo y pasión. Incluso llegamos más lejos al afirmar  que el animador con las autenticas herramientas de tal, no precisa de posturas desaforradas para despertar la atención, abrillantar un evento y ganar crédito.

Estas observaciones no están motivadas por prurito alguno de didactismo, aunque podrían ser tomadas como tales, sino que son conclusiones extraídas  de la vivencia diaria de la televisión dominicana y de otras partes.
Finalmente para quienes trabajan en ese último medio conduciendo programas o segmentos musicales, queremos decirles que además de los atolondrados de Guachupita, en la capital, de Cienfuegos, en Santiago, también hay televidentes informados. Que la finca no solamente está sembrada de guasábara y verdolaga, sino también de otras plantas aromáticas. Don´t foget that, clowns.

Publicidad fallida.

Este anuncio adjunto es una muestra de lo que no se debe hacerse en publicidad. Primero, no hay un llamado fuerte o atractivo que llame la atención, sino una cantidad de elementos dispersos, comenzando por dos ofertas que para entenderlas el lector tiene que concentrarse bastante.
 
El titulo grande que atrae la vista y que constituiría el seguimiento a la imagen de las mujeres, no solamente no especifica de qué se trata, sino que además hacia donde dirige el sentido común (las mujeres se planifican para no quedar embarazadas), es muy diferente de lo que en verdad quiere significar: aprender a organizarse para tener éxito financiero en la vida.

Considérese que hoy en día la gente anda con mucha aceleración por las exigencias de la supervivencia, así como por el triunfo económico y social, y que debido a todo ello no tiene tiempo para sentarse a averiguar lo que se pueda esconder en un barullo de cosas dispersas.

Publicidad engañosa

En los Estados Unidos de América y otros países de primer nivel hay leyes que castigan la publicidad engañosa, de la cual mercachifles, comerciantes y empresarios se valieron hasta hace pocas décadas para estafar al público. Productos, alimentos y medicinas, carentes de todas las condiciones con las cuales lo promocionan; aparatos que por igual no cumplen con todas las funciones que sus fabricantes anuncian; los llamados “especiales” o “liquidaciones” que no son tales, etc., etc. La noticia que mostramos es una muestra del celo y la ética con que las autoridades correspondientes actúan al respecto.



Del pasado y el presente


Asistentes a la cena de gala del Gran Desfile Dominicano de El Bronx, NY, en el 2002. Desde la Izq., Alvin Brighwater, su esposa, Julia, el presidente de la parada, Felipe Febles, el doctor Rafael Lantigua, Pedro de la Mota, nuestra persona y el empresario Agustín Martínez
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Un encuentro reciente con los destacados merengueros Jovanny Polanco y Krispy.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Presentador vs.animado,y este vs.payaso Publicidad fallida o engañosa Entre las personas que hacen de la conducción de un acto público una profesión hay diferentes especialistas de conformidad con la idoneidad y el estilo con que actúen. Así hay quienes son certificados como presentadores, que son los que exaltan con destreza y comedimiento las motivaciones de una actividad, y a la vez introducen a las figuras y otros elementos que participen en un evento dado. El presentador es propio para actos profesionales, culturales, y también variedades artísticas. En su formato de actuación son calificados como maestr@os de ceremonias. Todas esas condiciones las han constituidos en sus personas Osvaldo Cepeda y Cepeda, Yaqui Núñez del Risco, Roberto Ángel Salcedo y Zunilda Fondeur (Nueva York), entre otras meritorias figuras dominicanas. En cambio el animador es quien con desbordado entusiasmo, apasionamiento, y además con ditirambos, presenta un espectáculo y sus valores. Espectáculo que tanto podría ser artístico, deportivo y de otras naturalezas de diversión. Frecuentemente tales especialistas se desenvuelven en conciertos populares de música, así como en shows por televisión. A la vez el animador o el presentador, si posee suficiente talento, ya para el canto o el humor, entonces hasta podría ser calificado de showman. O sea la persona que trasciende la condición de conductor (lo cual implica todas las categorías mencionadas) para ser una atracción en sí misma. Un ejemplo de esto último fue lo que constituyeron (o constituyen) un Freddy Beras Goico, Johnny Carson, Oprah Winfrey, David Letterman y otros. Lógico, en todas estas esferas hay unos más brillantes que otros. También hay que hacer ciertos desgloses, pues no es lo mismo que un animador tenga humor, a que sea propiamente un humorista. Jochi Santos es un extraordinario animador, pero no es un humorista. Contrario a Freddy Beras Goico, que lo era; incluso hasta cantaba. Julio César Matías, Luisito Martí, Felipe Polanco (Boruga), Cuquín Víctoria, Raymond Pozo, Miguel Céspedes (fueron unos, son otros) maravillosos humoristas, pero no presentadores ni animadores, aunque en algún momento de sus vidas ejercieran como tales. Incluso Luisito Martí no solamente cantó por muchos años con el combo de Johnny Ventura, sino que además tuvo su propio conjunto musical. En Santo Domingo propiamente buenos presentadores son Jatnna Tavares, Tania Báez, Roberto Ángel Salcedo, Nikauly de la Mota y otras más. Ahora, hay que cuidarse mucho de meter en un mismo saco a un animador simpático, dinámico, brillante, juntamente con un payaso, que es lo mismo que decir con un ridículo. Porque para un locutor devenir en un magnifico animador, necesita fundamentalmente capacidad, que es lo mismo que decir cultura, buena dicción y gran léxico, además de mucha chispa, sentido común y mucho talento. Y ninguna de estas cualidades pueden ser sustituidas por irrespeto, indelicadezas, vocinglerías, gesticulaciones desorbitadas y malabarismos. Por lo que cuando se incurre en esto, entonces se pasa al mundo de la payasería, de la chabacanería y de la ridiculez. Y mucha atención con considerar que estamos desairando a los payasos, pues precisamente en gran parte su arte consiste en eso, en ser ridículos para que con sus extravagancias provocar hilaridad en el auditorio. Esa actitud alocada, disparatada y sin miramiento alguno con que actúan muchos supuestos animadores, no tiene que ver nada con entusiasmo y pasión. Incluso llegamos más lejos al afirmar que el animador con las autenticas herramientas de tal, no precisa de posturas desaforradas para despertar la atención, abrillantar un evento y ganar crédito. Estas observaciones no están motivadas por prurito alguno de didactismo, aunque podrían ser tomadas como tales, sino que son conclusiones extraídas de la vivencia diaria de la televisión dominicana y de otras partes. Finalmente para quienes trabajan en ese último medio conduciendo programas o segmentos musicales, queremos decirles que además de los atolondrados de Guachupita, en la capital, de Cienfuegos, en Santiago, también hay televidentes informados. Que la finca no solamente está sembrada de guasábara y verdolaga, sino también de otras plantas aromáticas. Don´t foget that, clowns. Publicidad fallida. Este anuncio adjunto es una muestra de lo que no se debe hacerse en publicidad. Primero, no hay un llamado fuerte o atractivo que llame la atención, sino una cantidad de elementos dispersos, comenzando por dos ofertas que para entenderlas el lector tiene que concentrarse bastante. El titulo grande que atrae la vista y que constituiría el seguimiento a la imagen de las mujeres, no solamente no especifica de qué se trata, sino que además hacia donde dirige el sentido común (las mujeres se planifican para no quedar embarazadas), es muy diferente de lo que en verdad quiere significar: aprender a organizarse para tener éxito financiero en la vida. Considérese que hoy en día la gente anda con mucha aceleración por las exigencias de la supervivencia, así como por el triunfo económico y social, y que debido a todo ello no tiene tiempo para sentarse a averiguar lo que se pueda esconder en un barullo de cosas dispersas. Publicidad engañosa En los Estados Unidos de América y otros países de primer nivel hay leyes que castigan la publicidad engañosa, de la cual mercachifles, comerciantes y empresarios se valieron hasta hace pocas décadas para estafar al público. Productos, alimentos y medicinas, carentes de todas las condiciones con las cuales lo promocionan; aparatos que por igual no cumplen con todas las funciones que sus fabricantes anuncian; los llamados “especiales” o “liquidaciones” que no son tales, etc., etc. La noticia que mostramos es una muestra del celo y la ética con que las autoridades correspondientes actúan al respecto.



  • Presentad@r vs.animad@r,y éste vs.payas@
  • Publicidad fallida o engañosa

Entre las personas que hacen de la conducción de un acto público una profesión hay diferentes especialistas de conformidad con la idoneidad y el estilo con que actúen. Así hay quienes son certificados como presentadores, que son los que exaltan con destreza y  comedimiento las motivaciones de una actividad,  y a la vez introducen a las figuras y otros elementos que participen en un evento dado. El presentador es propio para actos profesionales, culturales, y también variedades artísticas. En su formato de actuación son calificados como maestr@os de ceremonias. 

Todas esas condiciones las han constituidos en sus personas Osvaldo Cepeda y Cepeda, Yaqui Núñez del Risco, Roberto Ángel Salcedo y Zunilda Fondeur (Nueva York), entre otras meritorias figuras dominicanas.
En cambio el animador es quien con desbordado entusiasmo, apasionamiento, y además con ditirambos, presenta un espectáculo y sus valores. Espectáculo que tanto podría ser  artístico, deportivo y de otras naturalezas  de diversión. Frecuentemente tales especialistas se desenvuelven en conciertos populares de música, así como en shows por   televisión.

A la vez el animador o el presentador, si posee suficiente talento, ya para el canto o el humor, entonces hasta podría ser calificado de showman. O sea la persona que trasciende la condición de conductor (lo cual implica todas las categorías mencionadas) para ser una atracción en sí misma.

Un ejemplo de esto último fue lo que constituyeron (o constituyen) un Freddy Beras Goico, Johnny Carson, Oprah Winfrey, David Letterman y otros.
Lógico, en todas estas esferas hay unos más brillantes que otros. También hay que hacer ciertos desgloses, pues no es lo mismo que un animador tenga humor, a que sea propiamente un humorista.
Jochi Santos es un extraordinario animador, pero no es un humorista. Contrario a Freddy Beras Goico, que lo era; incluso hasta cantaba. 

Julio César Matías, Luisito Martí, Felipe Polanco (Boruga), Cuquín Víctoria, Raymond Pozo, Miguel Céspedes (fueron unos, son otros) maravillosos humoristas, pero no presentadores ni animadores, aunque en algún momento de sus vidas ejercieran como tales. Incluso Luisito Martí no solamente cantó por muchos años con el combo de Johnny Ventura, sino que además tuvo su propio conjunto musical.
En Santo Domingo propiamente buenos presentadores son Jatnna Tavares, Tania Báez, Roberto Ángel Salcedo,  Nikauly de la Mota y otras más. 

Ahora, hay que cuidarse mucho de meter en un mismo saco a un animador simpático, dinámico, brillante, juntamente con un payaso, que es lo mismo que decir con un ridículo. Porque para un locutor devenir en un magnifico animador, necesita fundamentalmente capacidad, que es lo mismo que decir cultura, buena dicción y gran léxico, además de mucha chispa, sentido común y mucho talento. Y ninguna de estas cualidades pueden ser sustituidas por irrespeto, indelicadezas, vocinglerías, gesticulaciones desorbitadas y malabarismos. Por lo que cuando se incurre en esto, entonces se pasa al mundo de la payasería, de la chabacanería y de la ridiculez.

Y mucha atención con considerar que estamos desairando a los payasos, pues precisamente en gran parte su arte consiste en eso, en ser ridículos para que con sus extravagancias provocar hilaridad en el auditorio.
Esa actitud alocada, disparatada y sin miramiento alguno con que actúan muchos supuestos animadores, no tiene que ver nada con entusiasmo y pasión. Incluso llegamos más lejos al afirmar  que el animador con las autenticas herramientas de tal, no precisa de posturas desaforradas para despertar la atención, abrillantar un evento y ganar crédito.

Estas observaciones no están motivadas por prurito alguno de didactismo, aunque podrían ser tomadas como tales, sino que son conclusiones extraídas  de la vivencia diaria de la televisión dominicana y de otras partes.
Finalmente para quienes trabajan en ese último medio conduciendo programas o segmentos musicales, queremos decirles que además de los atolondrados de Guachupita, en la capital, de Cienfuegos, en Santiago, también hay televidentes informados. Que la finca no solamente está sembrada de guasábara y verdolaga, sino también de otras plantas aromáticas. Don´t foget that, clowns.

Publicidad fallida.

Este anuncio adjunto es una muestra de lo que no se debe hacerse en publicidad. Primero, no hay un llamado fuerte o atractivo que capte la atención, sino elementos dispersos, comenzando por dos ofertas que para entenderlas el lector tiene que concentrarse bastante.
El titulo grande que atrae la vista y que constituiría el seguimiento a la imagen de las mujeres, no solamente no especifica de qué se trata, sino que además hacia donde dirige el sentido común (las mujeres se planifican para no quedar embarazadas), es muy diferente de lo que en verdad quiere significar: aprender a organizarse para tener éxito financiero en la vida.
Considérese que hoy en día la gente anda con mucha aceleración por las exigencias de la supervivencia, así como por el triunfo económico y social, y que debido a todo ello no tiene tiempo para sentarse a averiguar lo que se pueda esconder en un barullo de cosas dispersas.

Publicidad engañosa

En los Estados Unidos de América y otros países de primer nivel hay leyes que castigan la publicidad engañosa, de la cual mercachifles, comerciantes y empresarios se valieron hasta hace pocas décadas para estafar al público. Productos, alimentos y medicinas, carentes de todas las condiciones con las cuales lo promocionan; aparatos que por igual no cumplen con todas las funciones que sus fabricantes anuncian; los llamados “especiales” o “liquidaciones” que no son tales, etc., etc. La noticia que mostramos es una muestra del celo y la ética con que las autoridades correspondientes actúan al respecto.

sábado, 12 de noviembre de 2011








La Salsa no ha tenido pegada en la RD,
 Contrario al son, guaracha, rock and roll, reggaeton, etc.
Celia Cruz fue rumbera, no salsera
Los dominicanos no aprenden a bailar salsa


Contrario a muchos géneros musicales extranjeros, la salsa no ha tenido pegada en la RD a pesar de la cercanía de Puerto Rico y en consecuencia la gran inmigración de dominicanos en esa isla –que debió de haber servido de un puente efectivo en ese sentido-, y a pesar de la extraordinaria difusión que ha tenido ese ritmo en toda la zona del Caribe, e inclusive en Sudamérica.

El asunto se presta a un estudio de musicólogos, pues los compases de la salsa (4x4 y 8 tiempos) tienen mucha relación con otras modalidades que en sus tiempos gozaron de grandes acogidas entre los bailadores criollos, tales como el son montuno, la guaracha, la rumba, el guaguanco, el chachachá, etc.

Y en ese último sentido se podrían citar otras categorías –además de las citadas- que concitaron muchos éxitos aquí, cuales fueron la danza, la contradanza y el danzón en las conjunturas de los siglos XIX y XX; luego el tango, la ranchera mexicana, el mambo, el rock and roll, el twist y en los últimos años el reggaeton. El jazz es otro género que, además de ser cultivado por diversas agrupaciones, ha contado con muchos seguidores, aunque en cierto nivel social, como ocurrió con algunas de las músicas citadas. Por ejemplo: el mambo se quedó limitado a los niveles altos de la sociedad, mientras que la ranchera fue por muchos años –desde un Jorge Negrete a un Vicente Fernández- toda una pasión en barrios y campos. De hecho la mayoría de las emisoras radiales transmitían todos los días por la mañana una y hasta dos horas de ese aporte azteca.


El bolero, originario de Cuba, casi no podría nombrarse como categoría extranjera por la extensa permanencia y el prohijamiento que tuvo en el país, contando con múltiples interpretes nacionales, desde solistas hasta tríos. La balada tampoco es de nuestro origen, pero el talento dominicano ha abrazado de tal manera el género, que igual de lo que pasó con el bolero, disfruta de carta de naturalización.

Empero la balada, que es un estilo melodioso y romántico, pero sin mucho ritmo y sin compases cortos, lleva el hito negativo de haber eliminar el que parejas de hombres y mujeres lo hayan aprovechado para bailarlo pegado, cachete con cachete, aspirando el perfume y el palpitar de cada quien. Entre sus principales fomentadores habría que mencionar a Alberto Vásquez, Emmanuel, José-José, Raphael, Julio Iglesias, Chucho Aveyanet, Sandro, Lisette Álvarez y Lucecita Benítez.

La salsa se incrementó en la década del ´60. El Gran Combo de Puerto Rico fue uno de sus más brillantes exponentes. El género tiene mucho de fusión con otros ritmos, tales como el son, la guaracha, el chachachá, la rumba, el guaguanco y otros. Éstas son fuentes cubanas, pero no se puede negar que los puertorriqueños fueron quienes le dieron el formato final.

Precisamente por su mezcla pentagramal es que a la salsa se le llama como tal. Su bautizo se lo dio el locutor venezolano Phidias Escalona, quien al entrevistar en Caracas a Richie Ray, le pregunta que cómo se llamaba la modalidad que él cantaba con su orquesta, y al contestarle que era una combinación de varios ritmos, aquél le dijo: “Ah, pues es como una salsa”, y de ahí le quedó el nombre a la creación. Empero por la década del ´40 ya había en Cuba una agrupación que se denominaba Conjunto los Salseros, o sea que el crecimiento dado es de vieja data. Pero asimismo hay que apuntar que cuando adviene arrolladoramente el nuevo aire, no surge ninguna orquesta cubiche que se pudiera mencionar, sino que fueron (y son) valores puertorriqueños quienes producen su explosión, tales como los que se convirtieron luego en superestrellas de la moda en cuestión: Tito Puente, Tiro Rodríguez, Ismael Rivera, Cheo Feliciano, Charlie Palmieri, Tommy Olivencia, Ray Barretto, Willie Colón, Héctor Lavoe, Eddie Palmieri, Richie Ray, Bobby Cruz, Ismael Miranda, Frankie Ruiz, y artistas de otras nacionalidades como Ruben Blades (panameño), Oscar D´Leon (venezolano), Luis Enrique (nicaragüense), y muchos más.

La archifamosa Celia Cruz, a quien se le llamó la Reyna de la Salsa, no creemos que en verdad fuera una exponente genuina de la categoría en sí misma, pues si se observa bien las composiciones que interpretó –magistralmente- mantenían sobrecargas de los otros aires afroantillanos, como los mencionados: el son, la guaracha, la rumba y el guaguanco. Mírese su último gran éxito: “Esa negra tiene melao, melao, melao”, no podría bailarse al estilo salsero.

La salsa cuenta con agrupaciones musicales y muchos seguidores en Venezuela, Colombia y en otros países de las regiones caribeña y centro y Sudamérica, pero en la República Dominicana nunca impactó en una proporción significativa. En cincuenta años en este territorio posiblemente no pasan de ocho los conjuntos de esa clase que se hayan formado y, lógicamente, también desaparecido. En la actualidad solamente se cuenta con los combos de Michell, Sexappeal y Asdrúbal, los cuales ocupan lugares secundarios en la pasión del público.

José Alberto Justiniano Andújar, mejor conocido como José Alberto (El canario), ha sido el cantante dominicano de salsa que más alto ha llegado, incluso a nivel de estrella internacional, pero este artista, además de que se desarrolló en Nueva York, tuvo a la Gran Urbe como su plaza principal, y sus desplazamientos fueron a mercados ajenos a la RD.

Es cierto que en el país se presentan figuras relevantes de la salsa como Víctor Manuelle y Gilberto Santa Rosa, pero cuando emprenden el vuelo de regreso, se apaga la luz.

Confirmación de lo subrayado en este texto es que la Asociación de Cronistas de Arte, Acroarte, dejó fuera el renglón de la salsa en la premiación del Casandra del pasado marzo, y para el próximo evento en cuestión es posible que corra la misma suerte.

Finalmente y como cosa extraña (¿o reconfirmación?), el dominicano nunca aprendió a bailar la salsa cual el clásico estilo que demanda esta, lo hacen como si fuera guaracha, son, rumba o cualquier otra cosa.

Del recuerdo:

Celebración de un aniversario -en tiempo pasado- de la Asociación de Cronistas de Espectáculos (Ace) de Nueva York. Entre otros directivos y miembros de la entidad se aprecian a su presidente, Fernando Campos, la famosa actriz Lupita Ferrer, Zunilda Fondeur, Miriam Soberón, nuestra persona y otros colegas más.